domingo, 28 de febrero de 2021
Carne al horno
jueves, 28 de enero de 2021
Especias
La cocina, expresión de creatividad como ninguna entre las habituales, es resultado de múltiples factores o variables que en la distinta medida que concurren pueden determinar resultados en una amplísima gama.
Las técnicas de cocina, los medios empleados, el tiempo, la calidad del producto y otros agentes concurrentes determinan el resultado final.
La disponibilidad de medios y de productos, la mejora de los conocimientos y la experiencia acumulada al pie del fogón nos van a hacer más competentes en este oficio y arte de cuidarnos y darnos placer con la comida.Quien quiera progresar en la cocina debe conocer y emplear una cierta variedad de especias o condimentos, como mínimo los que son de uso corriente en su entorno regional. No hay que negarse en rotundo a innovaciones foráneas pero mostrar un excesivo interés por ellas sin conocer las propias bien puede calificarse de esnobismo.
El ajo, el perejil y el pimentón son los básicos entre nosotros y están presentes en el repertorio de platos más tradicional por lo que no requieren mayor redundancia. Tendremos que meternos enseguida con las pimientas: los guisos o salsas fuertes se verán muy mejoradas con la pimienta negra y la blanca la reservaremos para las carnes blancas y las pastas más suaves. Se ofrecen también combinadas con verde y roja en grano.
¿Dónde va una chuleta de cerdo sin su orégano, un bechamel sin su nuez moscada, unos champiñones sin su poquito de cayena o unas lentejas sin su hoja de laurel? . ¿Qué sería de la morcilla de Burgos sin su comino? El mismo que te puede arreglar unos restos de carnes para hacer unas fajitas o unos tacos.
La salsa de tomate gana mucho valor con la albahaca y un poquito de cilantro le da un punto de frescor. El azafrán, sobrevalorado por aquello de las leyes del mercado, también se puede probar alguna vez.
Salvo con los picantes, no hay miedo a pasarse.
Para qué insistir más ... A probarlo.
martes, 22 de diciembre de 2020
Remojón granadino
Los incrédulos tomistas, no de Aquino, hoy llamados negacionistas, siguen creyendo en que no creen en lo que no ven. Eso no impide que sigan disfrutando de tecnología que no entienden y de comodidades que no merecen. Pero, temblad, como el agente infeccioso anide en ellos serán los conversos más fanáticos, más exaltados y más intransigentes.
Para el año que viene seamos tomistas y aristotélicos. Apliquemos la Razón y huyamos del manejo emocional. Pensemos por nosotros mismos.
El instinto de supervivencia sigue siendo necesario en esta selva organizada que llamamos sociedad pero si dejas que otros razonen para ti fácilmente convertirán esa necesaria alerta en un señuelo de odio y miedo para manejarte a su interés.
Para el año próximo escucha mucho, infórmate, piensa, analiza, desconfía, duda, no temas a la incertidumbre, es un privilegio de los hombres libres, razona y elige en cada momento lo que más te convenga. No seas como una oveja, no dejes que te digan lo que debes y lo que no debes hacer, pensar o decir. Puedes desarrollar pensamiento propio. No renuncies a tu libertad, si eres firme en ello, al final tendrán que aceptarte como eres.
Para esta Navidad voy a rescatar un plato olvidado de mi infancia que investigando resulta ser una comida típica andaluza y más concretamente de Granada.
El remojón granadino es un plato elaborado con naranjas que presenta dos versiones; dulce, con azúcar y canela como postre o merienda, que es el que yo conocía y como ensalada con bacalao, huevo cocido, cebolletas y aceitunas, que lo vamos a probar. El todo caso con un buen chorretón aceite de oliva virgen extra será una alegría para la vista y el paladar.
lunes, 30 de noviembre de 2020
Quesos
Entre tanta variedad no será difícil encontrar algo interesante, incluso, para los más reacios al producto lácteo.
Los quesos, digámoslo en plural mejor, se pueden llegar a disfrutar mucho pero requieren tiempo y conocimiento.
Para saber y disfrutar de de los quesos solo es preciso que alguien los compre, los guarde refrigerados en condiciones adecuadas y los vaya sirviendo trocito a trocito de forma que a la hora de consumirlo se encuentren a temperatura ambiente. De otra forma no se aprecian debidamente sus cualidades.
No conviene comprar ni servir más de cuatro o cinco tipos de queso a la vez para no juntar demasiados sabores y que se mantengan bien conservados pues, incluso en el frigorífico, los quesos más blandos pierden pronto sus cualidades una vez abiertos.
Se van saboreando de los más suaves a los más fuertes y siempre se remata con los azules si les hubiera.
El pan siempre a mano y un buen aceite de oliva virgen no le hace mal por la mañana. Un poco de dulce de membrillo en la merienda o para rematar la cena va bien también.
Disfrútese con moderación.
martes, 27 de octubre de 2020
Escalivada
Se viene oyendo tanto, de un tiempo acá, que la generación de los que ahora son jóvenes va a vivir peor que sus predecesores que ya nadie la discute. Hoy en día, como siempre, ir contra la corriente resulta penoso y si no eres de una cierta condición acabarás dando la razón a la creciente turba de los más vociferantes.
No seré yo quien niegue el anterior axioma, no porque no me atreva, sino porque no me gusta la adivinación ni el augurio y prefiero discurrir en qué medida podemos condicionar y mejorar el futuro de los que vienen detrás.
Teniendo por muy probable aquel fatal augurio, no parece conveniente que se conduzca el tren de vida a toda máquina cuando hay abundancia de dinero sin saber lo que nos espera a la vuelta de la esquina. Sería más inteligente vivir por debajo de nuestras posibilidades y preparar a los jóvenes mejor para un futuro que siempre es y será incierto.
Cimentar la felicidad sobre la abundancia de dinero y el dopaje del crédito, además de poco inteligente es negligente y denota muy mal gusto. Basar nuestra ventura en el conocimiento, en el desarrollo, en la mejora y en el progreso personal es más conveniente y mucho más productivo para las personas y para la sociedad en general.
Cubiertas las necesidades básicas y garantizado que no se desperdicia el talento la felicidad de las personas sólo depende ya, con el permiso de la caprichosa Fortuna, de ir cumpliendo las ilusiones de cada día. Cuanto más inteligentes seamos más realistas serán nuestras metas y cuanto más hábiles mejor las lograremos y a menor coste.
Teniendo en cuenta que comemos al menos tres veces cada día la elaboración del alimento es un asunto importante y cocinar bien nos dará satisfacciones toda la vida aunque no nos sobre el dinero.
Ahora que el calor del horno, lejos de incomodarnos, se agradece en casa propongo la elaboración de otro plato sencillo y rico.
La escalivada es un plato de origen levantino y nombre catalán que consiste en asar a la parrilla, a la plancha o al horno unas verduras que luego se pelarán y se servirán a temperatura ambiente (no fría) con un buen aceite de oliva como primer plato o como guarnición.
No hay más que decir.
lunes, 28 de septiembre de 2020
Patatas
A veces nos queremos dar un capricho, tener el gustazo o simplemente tememos quedar entre los excluidos y nos gastamos un dineral o hacemos un viaje o nos tomamos unas cuantas molestias para probar una carne, un fruto de la tierra o un preparado diferente o novedoso.
La gente se complace en ampliar el horizonte de su experiencia gastronómica y culinaria pero, con frecuencia, descuida el conocimiento profundo de los alimentos más corrientes y ordinarios. La gama de matices, la variedad y el repertorio de posibilidades que nos ofrecen los alimentos más consumidos es algo que cualquiera que presuma de competencia en la materia debe conocer.
Cada fruta y cada verdura tienen su mejor época y ahora estamos en el momento de la patata.
Este humilde alimento para mucha gente no es más que eso; patata. Para estas personas no me molesto yo en escribir.
En cambio, los que les gusta saber lo que se llevan a la boca y aprecian el conocer lo que les rodea y distinguir los matices, habrán notado que la patata en este tiempo es un producto más sabroso y de mejor calidad.
Hemos superado ya el verano donde la oferta de “patata nueva” nos trae a un alto precio el producto de un cultivo acelerado a base de agua, calor y abonos que si no se consume rápido se malogra.
La patata, siendo un alimento de fácil conservación, requiere unas condiciones mínimas para mantener sus cualidades con el paso del tiempo y el transcurso de los meses, incluso en las mejores condiciones, va desmejorando el producto.
Pues en este momento encontramos una patata nueva cultivada en un ciclo largo que no ha soportado los inconvenientes de la conservación que a veces son muy nocivos como el frío y la luz o los tratamientos antigerminantes.
Ahí están, aprovecha el momento.

jueves, 20 de agosto de 2020
Arroz

Cuando recoges la casa para viajar al marchar de vacaciones o al volver de ellas es a veces una ocasión para el cocinero de demostrar su talento.
A la
manera de los shows televisivos en los que unos cocineros famosos cocinan
a otros que aspiran a serlo para entretenimiento del público te enfrentas a la
tarea de preparar la minuta con recursos limitados.
Recientemente
al recoger los tratos quedaba en la nevera una bolsa de calamares de un
proyecto de paella que se quedó en salpicón, unos guisantes congelados y unos
tomates maduros. Para deshacernos de ellos preparé un arroz con calamares y
unos guisantes salteados con un poco de panceta que había por allí y por los
dos platos recibí felicitaciones.
Yo no
quedé muy satisfecho por el arroz. Lo dejo aquí escrito para que no se me
olvide otra vez que no he de comprar arroz en ese supermercado.
Yo no
he sabido apreciar hasta la fecha el valor de algunos arroces bomba, de
marca o con denominación de origen que he probado. La diferencia de
precio con otros arroces de marca blanca no la he visto justificada o no he
sido capaz de trabajarlos para sacarlos las cualidades que de ellos se
predican.
En
cambio, dentro de los arroces de marca blanca, en una disparidad de precio de
unos céntimos si he visto gran diferencia.
No
siempre lo mejor es lo mas caro.
jueves, 6 de agosto de 2020
Secreto de cerdo
La
querencia es la inclinación o tendencia de las personas y otros animales
a volver al sitio en que se han criado o tienen costumbre de acudir.
La intuición y la sagacidad nos
hacen ver, a veces, los riesgos subrepticios en las inclinaciones naturales y
el ingenio y la imaginación nos surten de ideas y alternativas para eludir los
peligros acechantes.
La falta de ingenio y
creatividad está haciendo remontar la peste ahora que empezábamos a salir de
ella y la condición animal nos vuelve rebaño y si no despertamos nos conducirá
de nuevo al aprisco o a la guarida.
¿Qué tiene que ver esto con la
comida?
No lo se, pero mientras lo
pienso voy a preparar un secreto de cerdo a la plancha que, como dice mi
carnicero, es un corte que algún espabilado colega descubrió de unos músculos
próximos al lomo que tradicionalmente se contaba en las chuletas.
Fue una idea feliz pues es un
bocado muy sabroso que requiere un corte adecuado para que resulte tierno, pues
teniendo unas hebras muy largas si no se corta perpendicularmente a éstas puede
resultar correoso.
Soporta muy bien el ajo, la
pimienta y el orégano y un poco de vino o vinagre de Jerez no le hace ningún
daño.
domingo, 28 de junio de 2020
Ensaladilla
La
ensaladilla rusa es un plato sencillo, rico y tradicional y por ello ostenta
cualidades que le hacer merecedor, sin más justificaciones, de un lugar en este
blog en esta época del año.
Si te informas en la red de cómo hacer una buena ensaladilla y qué se ha de hacer para no cometer los intolerables errores habituales lo más probable es que desistas de intentarlo.
Por
supuesto que lo mejor es hacer la salsa casera, basta con tener los ingredientes
necesarios y saber hacerla bien, para lo cual primero debes aprender.
Yo dudo mucho que alguien que sepa hacer una
mayonesa casera necesite asistencia para cocinar una ensaladilla.
Además,
por supuesto, los productos han de ser de la mejor calidad y con garantía de
frescura. Con eso y con unos guisantes naturales, frescos y en su punto de maduración ya puedes ponerte en
faena.
Considerando que yo no sé hacer salsa mayonesa a pesar de que tengo un blog de cocina me atrevo a dar unos consejos, fruto de mi experiencia, para que todo el mundo tenga su ensaladilla y disfrute de ella sin demasiado trabajo ni celebración.
Cocerás
las patatas peladas y cortadas en trozos grandes y la zanahoria pelada y
en tiras tras cortar longitudinalmente cada pieza en cuatro secciones. A media
cocción se añaden los guisantes congelados y la sal y se acaba de hervir todo
junto.
Los huevos se cuecen aparte.
No
escurras la verdura hasta que esté templada, no fría, para que no quede reseca
ni muy aguada. Puedes añadir un chorro de vinagre que ayudará en su conservación.
Una vez fría o casi fría cortarás todo además de los huevos y de aceitunas deshuesadas y añadirás el bonito en lata desmigado.
Para
el corte es conveniente una cuchilla de verduras de rejilla que junto con un
cuchillo te permite picarlo todo en tacos como de un centímetro muy
rápidamente. Esta cuchilla no es fácil encontrarla pero las hay y son
sencillas y baratas. Facilita mucho el trabajo más pesado de la ensaladilla.
La
salsa será la que más te guste, hay una gran variedad en el mercado y los
toques personas a tu elección: pimiento asado en conserva, encurtidos, espárragos…. darán tu
toque personal o de gaudeamus al manjar.
La higiene en su preparación se debe extremar al máximo al elaborarse parte de ello con las manos.
Sírvase
fría.
Es una forma muy sencilla de hacer un plato riquísimo con un buen resultado.
Disfrutemos
de los pequeños placeres del verano este año, los grandes planes deben esperar.
lunes, 1 de junio de 2020
Legumbres
El
consumo de legumbres es esencial en una dieta sana y equilibrada. Por algo son
un alimento tradicional que tiene una importancia relativa alta en casi todos
los continentes, a lo que contribuyen los beneficios que aportan a la salud,
su fácil conservación, las pocas exigencias del suelo para su cultivo y el
saldo positivo de la huella ambiental que deja su producción.martes, 21 de abril de 2020
Tortilla de espárragos trigueros
lunes, 30 de marzo de 2020
Hervido de verduras
sábado, 29 de febrero de 2020
El repollo y otras berzas (De cómo cocer coles sin mal olor)
El repollo y las coles en sus diferentes
variedades son una parte fundamental de la cocina invernal.Esta verdura presenta méritos propios; cocinada sola o con un poco de patata es un manjar. Pero, además, como complemento de otros platos tiene la virtud de suavizar el sabor y la digestión de carnes muy propias de esta estación, sobre todo de embutidos y adobados de cerdo que se consumen cocinados.
Solo tiene un inconveniente este delicioso alimento: a veces, al cocinarlo, desprende un olor desagradable que, aunque devalúa poco su sabor, se mantiene en el ambiente de forma persistente y molesta.
Siendo partidario de disfrutar a menudo de esta deliciosa verdura, he indagado la forma de evitar su molesta secuela.
Las recomendaciones que se encuentran por ahí de añadir bicarbonato, vinagre, limón, miga de pan, leche, limón, comino … son solo paparruchas que no solucionan el problema, y algunas alteran el sabor original del alimento.
Llegados a este punto, he tenido que ponerme a investigar yo, como si uno tuviera poco que hacer.
Apreciábamos que solo algunas veces se producían los malos olores.
La observación sistemática nos desveló que a partir de cierto periodo desde que la planta es cosechada, cuanto más tiempo pasa más fuerte es el mal olor.
(Estamos hablando de una planta que, madurando en otoño, cuando ya no hay riesgo de que espigue al acortarse las horas de luz solar, llega al invierno en sazón y en las tierras altas hay que recogerla apresuradamente antes de que las heladas la marroten. Es por ello por lo que, tradicionalmente, el repollo se guardaba un cierto tiempo en una estancia fresca, y lo último se consumía, algo marchito. En otros países lo conservan encurtido o fermentado).
Siguiendo el procedimiento científico, arrojamos la hipótesis de que si rejuvenecemos la planta artificialmente reduciremos los desagradables efectos del marchitamiento y…voilà.
Introduciendo el repollo o la coliflor como si fueran flores en el agua y dejándolo desde el día anterior, la planta revive y desaparece el mal olor al cocinar. Si el repollo es muy grande, cuando lo trocees conserva el tronco para que cuando cocines el resto puedas practicar esta maniobra de reanimación.
Es la única fórmula que me ha dado resultados y disfrutaré más a menudo de este sabroso alimento.








